
Tengo miedo, siento tus pasos acosar los míos
y ese vaho helado queriendo opacar mi alma
si ... te siento rondar la esquina de mi cama
cuando, indefensamente, me duermo
creyendo que el protege mis sueños.
He pronunciado tu nombre mil veces
pero jamás oíste mis súplicas de viaje sin retorno
ahora ... ya no te quiero, quítame esa mirada
no necesito envilecerme en su vacío otra vez.
Tengo miedo, miedo a no volver a verle
más no a que tu te me presentes,
aún no es hora, el reloj no marca las doce
no desvarates mi verdad y mi alegría ...
por si no lo sabes, le amo todavía.
*
No hay comentarios:
Publicar un comentario